papá hemingway
Lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en Hemingway son dos imágenes violentas. La primera explicada por él mismo en París era una fiesta ; la soberana paliza que le pegó a su mujer por perderle la maleta donde guardaba todos sus manuscritos. La segunda explicada por Guillermo Cabrera Infante, no recuerdo ahora si en Cine o sardina o en una entrevista de prensa; Hemingway le invitó a pescar el pez espada. Una vez en alta mar, el barco es rodeado por tiburones y Hemingway baja a la bodega, de donde regresa armado con una ametralladora. Cabrera Infante teme que vaya a fusilarlo, pero él la emprende con los tiburones, ametrallándolos, quizás vengando al protagonista de El viejo y el mar. Esa violencia y el pueril apetito por ella, sea la caza, el boxeo o los toros, están presentes tanto en la vida como en la obra de Hemingway, que acaba con un disparo de escopeta en la cabeza, pero no parecen más que la respuesta a la aguda consciencia de la fragilidad del ins...