los domingos, Guillem Martínez, Anagrama, 2021
Empecé a seguir a Guillem Martínez en twitter porque lo confundí con otro Martínez con el que había compartido habitación en un congreso de jóvenes escritores en la última década del siglo pasado. Tardé meses en descubrir mi error porque soy como el Inspector Clouseau, pero sin criado chino. Gracias a este error pude descubrir a Guillem Martínez y leer sus crónicas parlamentarias primero y después sus artículos, ahora recogidos en este libro, después. Decía Indro Montanelli, un señor por el que yo me compraba La Vanguardia los domingos, que un periódico es un invento imbatible; lo compras, puedes leerlo en el autobús o en el metro, y cuando lo acabas puedes tirarlo a la papelera o usarlo para envolver bocadillos. Todo en él es efímero y tal vez lo más efímero en él sean los artículos de opinión. Cuando pienso en ellos me acuerdo de las palabras que el escritor o colectivo de escritores conocido como San Mateo puso en boca de Jesús acerca de las flores del campo, que hoy son y...